domingo, 29 de mayo de 2011

Reflexión

Después de haber corrido 27km, aun sufriendo, adquieres mucha confianza en tus posibilites y piensas que eres capaz de mucho…, pero la pregunta es: Lo eres o solo lo crees.

Para mi la respuesta es que si, y se basa en la cabeza. Pues opino que este tipo de carreras requieren de una base física, pero sobre todo de la fuerza mental para los momentos difíciles.

En mi caso personal, todos estos retos han llegado un poco rápido y sin tener la preparación física mas adecuada para ellos. Pues mis entrenamientos casi siempre son distancias inferiores a las carreras que corro y es en ellas donde me enfrento al muro psicológico de si mi cuerpo será capaz de aguantar o no.

Poco a poco he ido aprendiendo a administrar mejor mi energía y llegar a disfrutar mucho más. Ya que al principio de las carreras suelo estar muy eufórico y me gusta salir fuerte, pero siempre que lo hice lo acabe pagando. Por lo cual ahora prefiero salir suave, mantener el ritmo (aunque pienses que puedes correr más rápido) y cuando ya queda poco si aun tengo fuerzas subir el ritmo. Muchas veces cuando llego al final, llego justo de energía y me digo a mi mismo, bien que no subí antes y ahora solo intenta mantener el ritmo que llevas.

Como os habréis dado cuenta este blog es un resumen de lo que experimente en un año, para pasar de haber corrido 10km seguidos por primera vez en mi vida, a meterme 100km en una sola jornada.

En este año he aprendido a conocerme un poco más y aunque cada persona es distinta, opino que algunas cosas pueden ser útiles o anecdóticas como mínimo.

En carreras que pasen de los 20km, para evitar pájaras mi cuerpo necesita un extra de glucosa para funcionar bien. Mi solución fue, usar un gel squeezy a la mitad del recorrido en carreras de 20/22km tanto de montaña como ciudad, para aportar esa carga de combustible al cuerpo antes de que lo necesite. Porque si esperas a necesitarlo, ya será tarde. Piensa que estos geles normalmente tardan unos 15/20 min en hacer efecto y aunque te den un subido, las sensaciones no vuelven a ser las mismas.


Para carreras cortas de 5/10km mi cuerpo no necesita ningún extra de glucosa, solo agua durante la carrera. Y si por cualquier razón tengo hambre antes de la carrera, a veces me he comido una barrita pequeña (con gran aporte de hidratos) una hora antes. Pues aunque son muy fáciles de digerir para el cuerpo, necesitan su tiempo. Con una hora siempre ha sido suficiente para no darme problemas de digestión.

En distancias mucho mas largas, los geles no me funcionan. Pues opino que necesitas llevar una alimentación constante, junto con una buena hidratación.

Por ejemplo, en carreras de unos 50km seria suficiente con barras energeticas de mule bar que me dan la sensación de quedarme saciado y alguna ligera estilo infiSport fruit, mucho agua, algo de bebida isotónica y el resto de comida podría ser fruta y frutos secos que suelen haber en los avituallamientos.



Para carreras entre 50 y 100km donde los ritmos a los que corres son muy inferiores y necesitas mucho tiempo para acabarlas. Mi cuerpo necesita comer bien, pues aparte de las barritas, la fruta y los frutos secos, un bocadillo de jamón cocido sabe a gloria. Y cuando digo jamón cocido, podría ser cualquier cosa ligera para que el cuerpo pueda digerirla sin problemas. Pues medio bocata de butifarra, con queso y cebollitas aunque este buenísimo lo acabas repitiendo, jeje.

Sobre el tema muscular, cada uno tiene sus límites y si vas aumentando las distancias progresivamente y sin prisas no deberías de tener problemas. Pero si al contrario eres como yo y aumentas mucho en poco tiempo, tus limitaciones te atacaran cuando menos te los esperas.

Para mi al principio fueron mis gemelos y cada vez que les pedía mas de lo que me podía dar, se me subían en protesta. Ahora entre los compresores, que están mas fuertes y que intento no forzarlos tanto, se me han acabado estos problemas.

Otra cosa que no sabia y que aprendí en estas carreras tan largas (mas de 50km por la montaña) es la importancia de la zancada. Cuando tienes tantos kilómetros de bajada, tienes que llevar una zancada corta y mantener los pies tan cerca del suelo como puedas. Porque entre más levantas las piernas, más energía pierdes y más impacto te llevas en las articulaciones, cargando mucho más los cuadriceps, los tendones rotulianos, etc. Produciéndote unos dolores en las rodillas, como si te estuviesen clavando una aguja cada vez que intentas ponerte a trotar.

Resumiendo, la clave esta en entrenar mucho, sin pasarse y ser paciente con los resultados. Porque si intentas ver resultados muy rápidos, lo más probable es que lleguen las microlesiones y si estas no se cuidan bien, pueden derivar en lesiones un poco mas serias, obligándote a parar más tiempo.

6 comentarios:

  1. En la larga distancia la cabeza es fundamental. Aprendes cosas de tí mismo que no sabías. Lo fácil es abandonar al mínimo sufrimiento.

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  2. Interesante entrada Jose. Se agradece mucho de cara al reto que tengo planteado para final de verano.
    Un saludo

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  3. Pues si Gonzalo, tu que corres maratones sabes perfectamente lo importante que es la cabeza, pues son muchos kilómetros y la tentación de abandonar aparece más de una vez.

    Me alegro Yolanda que te pueda servir de utilidad la entrada, para cualquier cosa ya sabes dónde estamos. Por cierto, alguna pista de que planeas para final de verano? :)

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  4. Estos reto esta chupaos para ti.. lo que tienes que hacer es recuperarte bien... entrenar mas y con la fuerza mental que tienes.. no hay reto que se te resista.

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  5. Estas reflexiones siempre nos vienen bien..enhorabuena y a seguir trabajando!!

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  6. Bien... Eso es lo más parecido a la madurez del corredor, y no es fácil llegar a ella... Correr con la cabeza fría y con sentido común más allá de los tiempos y los cronos y valorando siempre las posibilidades de cada uno, no está la alcance de cualquiera...

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